Incrementarás tu memoria, inteligencia y capacidad intelectual con este asombroso ingrediente

Algunas veces, nuestros recuerdos se resisten a aparecer en nuestra memoria y empezamos a cuestionarla. Nos gustaría tenerle más confianza y poder retener con mayor facilidad un número telefónico o los contenidos de la unidad que estamos estudiando para el examen.

¿Alguna vez entraste a una habitación a buscar algo que luego no pudiste recordar qué era?

Seguramente la respuesta es si, pues muchos tenemos este gran problema.

Esta es la pérdida de memoria que más nos preocupa  y se trata de la perdida de la memoria a corto plazo, también llamada memoria activa o memoria primaria.

Tal vez tengas una edad que te haga pensar que de manera inevitable la memoria comienza a hacerse más débil y a fallar.

Es cierto que los recuerdos empiezan a desvanecerse con el correr de los años pero muchos estudios recientes empiezan a mostrarnos que esto no es tan así, porque aparentemente perdemos menos la memoria de lo que la perdían nuestros abuelos y estos mismos estudios se inclinan por pensar que es posible conservar nuestras neuronas casi completamente intactas durante toda la vida.
Pero si en algo coinciden todos es en que hacer trabajar las neuronas, es decir el estímulo intelectual, incrementa las capacidades cognitivas. Esto permitiría limitar el deterioro tan sólo con actividades simples como leer, hacer crucigramas o realizar ejercicios de agilidad mental. Toda actividad que requiera de utilizar el cerebro debe ser privilegiada.

¿Cuál es la razón de que perdamos la memoria?

Como bien decíamos, no se trata solamente de una cuestión de edad. Los problemas de memoria también afectan a jóvenes y adultos que habitualmente están sometidos a presiones de trabajo o estudio y tienen problemas en retener datos simples.

Olvidan un nombre, dejaron el teléfono celular en casa o incluso no pueden recordar lo que estudiaron la noche anterior.
¿A qué se debe todo esto?

Varios factores pueden explicar estos problemas de memoria a corto plazo por ejemplo: las exigencias laborales, los problemas personales y evidentemente el estrés.

Otros motivos que influyen en los problemas de memoria o que generan estas “lagunas” tienen que ver con el uso de ciertos medicamentos, la hipertensión, cambios hormonales y así mismo la falta de sueño.

¿Podemos mejorar la memoria a través de la alimentación?

Como todos los órganos, el cerebro no vive únicamente “de amor y de agua fresca”, como se suele decir; sino que necesita de alrededor de 40 sustancias entre vitaminas, minerales, oligoelementos, aminoácidos, proteínas y ácidos grasos.

El cerebro tiene necesidades energéticas muy importantes y trabaja noche y día. Cuando soñamos, las necesidades energéticas de ciertas regiones frontales del cerebro aumentan en un 30%. Es decir, el cerebro necesita aproximadamente el 20% del oxígeno que respiramos y el 20% de la energía alimentaria que consumimos. Este órgano es prioritario en nuestro cuerpo y con una carencia alimentaria nos arriesgamos a que se debilite.

Una dieta ideal para el cerebro debe componerse básicamente de frutas, verduras y pescado y debe ser pobre en carnes rojas y grasas saturadas.

Pero para un mejor detalle vamos a conocer cuáles son esos alimentos indispensables para el buen funcionamiento del cerebro que tendrán un impacto directo en nuestra memoria a corto plazo y a largo plazo.

Mejoremos nuestra capacidad cognitiva de una manera natural:

1) Las manzanas:

¿Qué otra fruta puede ser más popular en el mundo que las manzanas? Tenemos esta fruta disponible prácticamente todo el año, al alcance de la mano y siempre económica y tal vez desconocías que tiene propiedades maravillosas que ayudan a conservar nuestra memoria en buen estado. Esto se debe a su alto contenido en quercetina, un antioxidante que retrasa y previene el proceso degenerativo que afecta nuestra memoria, ya sea debido a un proceso patológico o derivado de un envejecimiento normal.

La quercetina se encuentra básicamente concentrada en la cáscara de la manzana aunque la pulpa también tiene una alta dosis. Las manzanas estimulan las células para que formen y mantengan las sinapsis cerebrales en buen estado, algo que se traduce en una mejor memoria.

2) Los arándanos:

Una de las frutas que está de moda es el arándano, y se ha ganado su lugar en la lista de alimentos más codiciados por sus importantes propiedades benéficas. En este caso, los arándanos ayudan a nuestra memoria porque contienen antocianina, un pigmento que le da el color característico y que reduce el deterioro cerebral. De esta manera, los arándanos favorecen el proceso cognitivo que interviene en el funcionamiento de nuestra memoria.

Además, son de una gran ayuda porque previenen enfermedades como el Alzheimer o la demencia senil.

3) Las almendras: Esta fruta seca contiene fenilalanina, una sustancia que ayuda al cerebro a producir dopamina, adrenalina y noradrenalina. El consumo regular de almendras ayuda a mejorar la memoria e incluso a superar las depresiones.

Gracias a su alto contenido en ácidos grasos y otros nutrientes, las almendras permiten fortalecer el sistema nervioso y el sistema cerebral.

También contienen oligoelementos y ácidos grasos poliinsaturados que propician un funcionamiento óptimo de los diferentes procesos cerebrales.

También son una gran fuente de agua, grasas, proteínas, celulosa, vitaminas del complejo B, vitamina C, vitamina A, D y E, hidratos de carbono y minerales como el calcio, fósforo, potasio, hierro, magnesio, sodio, cobre, manganeso y zinc.

Además, contienen ocho aminoácidos esenciales que nuestro cuerpo necesita y son un complemento ideal en toda dieta alimentaria sana y equilibrada. El consumo de almendras aporta sensación de saciedad y es ideal para controlar el sobrepeso y los trastornos alimentarios.

4) El aguacate:

El aguacate o palta es un alimento muy completo, rico en fibras, en ácidos grasos esenciales y en potasio. Además, es un fruto libre de colesterol y una fuente importante de antioxidantes que como ya sabemos detienen el deterioro oxidativo de las células.

Se aconseja consumir uno al día de manera moderada, porque aportará energías sanas a nuestro cerebro y evitará que se deteriore contribuyendo a mejorar el rendimiento mental.

Gracias a su aporte en grasas monoinsaturadas, el aguacate también contribuye a mejorar la salud cardiovascular y disminuir los riesgos de desarrollar enfermedades crónicas relacionadas con el corazón.

5) Las espinacas:

Sin ninguna duda, las espinacas son uno de los productos más populares en lo que concierne a los aportes que un alimento hace a nuestra memoria. Se sabe que son excelentes para mejorar la condición general del cerebro gracias a sus altos contenidos en luteína, una sustancia química que protege las células del cerebro contra los procesos degenerativos.

También tiene altas concentraciones de ácido fólico que ayuda a un mejor procesamiento de la información que se recibe mejorando de esta manera el rendimiento mental.

Como beneficio adicional, las espinacas aportan altos contenidos de hierro.

6) El pescado:

Ciertos tipos de pescados nos ayudan a mejorar la memoria y entre ellos encontramos al atún, el salmón, la trucha o las sardinas. Como bien sabemos todos los pescados y en especial el salmón, contienen grandes cantidades de ácidos grasos Omega 3, excelentes para nuestra salud en general.

Puntualmente, este tipo de ácido graso tiene un efecto positivo en el sistema nervioso. Estos pescados contienen yodo que es fundamental para el buen funcionamiento de la memoria y de los procesos cognitivos.

7) El romero:

Un estudio publicado por el Therapeutic Advances in Psychopharmacology, demostró que el aroma del romero permite mejorar la rapidez mental.

En un estudio realizado en la Universidad de Northumbria, en Newcastle, en el Reino Unido; se descubrió que el perfume del romero permite aumentar la memoria hasta en un 75%.

Parece ser que el romero no sólo ayuda a fijar los recuerdos del pasado, sino que también fortalece los reflejos de memorización de los actos del presente.
Este perfume también puede ayudar estimular la capacidad para realizar ejercicios mentales de matemática, es decir la memoria prospectiva, lo que permite anticipar la realización de ciertas acciones.

8) Infusiones de ginkgo biloba:

Este árbol produce unas hojas que permiten mejorar la circulación de la sangre en los capilares y de esta manera aumentar su resistencia como así también prevenir todo tipo de degradación que pueda afectarlos.

Es un excelente remedio para cuidar la salud de nuestro cerebro y prevenir afecciones que pueden provocar pérdidas de memoria.

Puede preparar infusiones con las hojas de este árbol hirviendo el equivalente a una taza de agua y unas hojas de ginkgo biloba. Tome hasta dos tazas al día.

9) El brócoli:

Sabemos que no es de las verduras más populares, pero dada la cantidad de beneficios que tiene para la salud en general y para el cerebro en especial, es importante incluir este vegetal en nuestra dieta habitual.

Se trata de uno de los productos de la naturaleza más sanos y más beneficiosos que podemos encontrar porque el brócoli aporta minerales esenciales y compuestos antioxidantes que previenen el deterioro celular.

Tiene un alto contenido en vitamina K que mejora la función cerebral y permite a este órgano tan importante en nuestro cuerpo realizar las tareas cotidianas.

10) El apio:

El apio contiene luteína, un flavonoide cuya acción antioxidante reduce los daños provocados por el envejecimiento prematuro de nuestro cerebro ayudándolo a reforzar la memoria y a prevenir el deterioro.

El consumo de este alimento tiene un impacto positivo en nuestra salud física y mental. Te recomendamos incluirlo de manera frecuente en tu alimentación y aprovechar todos sus beneficios y propiedades.

Otros alimentos a tener en cuenta.

Hemos visto los principales alimentos que pueden contribuir a un mejor desarrollo cognitivo y a mejorar la memoria de manera significativa. Estos alimentos tienen en común componentes necesarios para estimular la memoria y beneficiar a nuestras neuronas. Pero también podemos nombrar otros con propiedades nada despreciables y que es importante tener en cuenta. Veamos cuáles son:

– El Ginseng.

– Frutas y verduras con altas concentraciones de vitamina C.

– Las vitaminas del complejo B que podemos encontrar en alimentos como el huevo, la levadura de cerveza, el melón, el pollo, las bananas, el hígado y el queso.

– Los tomates.

– El aceite de oliva.

– Las semillas de chía.

– La soja y sus derivados.

– Las semillas de calabaza.

– Frutos secos en general.

– Semillas de Quínoa.

Mejorar un aspecto de nuestro organismo, de nuestra vida implica cambios. Esto puede tener que ver con un cambio en la alimentación pero al mismo tiempo con un cambio de actitud e incluso con incorporar nuevas estrategias, nuevas actividades y nuevas maneras de ver las cosas.

Bien sabemos que si existiera un alimento milagroso hace rato que ya se estaría comercializando, de modo que obtener resultados positivos en relación a algo que queremos mejorar tiene que ver con una combinación de cosas. La alimentación es fundamental pero también otros factores influyen cuando queremos alcanzar este objetivo.

Otros factores a tener en cuenta son:

– Evitar la rutina.

Busquemos una actividad que nos guste y tomemos la decisión de llevarla a cabo lo mejor posible. No se trata de ganar premios ni de obtener el mejor resultado sino de estimular nuestra memoria con una actividad que nos motiva y que nos hace sentir bien. La rutina es el peor enemigo de la memoria. La monotonía provoca una disminución generalizada de las capacidades del cerebro que acarrea consecuencias y una de ellas es la falta de concentración.

– Concentre su atención en la actividad que está realizando.

En esta era en la que la tecnología nos ha invadido estamos muy “automatizados”. Nos levantamos, preparamos el desayuno, salimos de casa, etcétera. Y en cuanto tenemos un minuto para poner la mente en blanco surgen las preguntas: ¿Guardé el celular? ¿Deje la ventana abierta? ¿Cerré la puerta con llave? Estos pequeños olvidos son normales y forman parte de lo cotidiano pero es importante concentrarse más en lo que uno está haciendo y tomar conciencia del “aquí y ahora”. Esto redundará en grandes avances en su memoria a corto plazo.

– Practique la asociación.

Esto es muy simple y se puede llevar a cabo casi como si fuese un juego porque la memoria funciona sobre todo gracias a la asociación. Y por supuesto ya lo hemos experimentado todos incluso sin quererlo. Cuando sientes un aroma particular, ¿no te traslada a un momento de tu vida? Cuando escuchas una canción, ¿no te recuerda a una persona o una situación que hayas vivido en tu pasado? Claro que sí, porque “algo” siempre está ligado a “algo más”. De modo que podemos utilizar este recurso para mejorar la memoria. Por ejemplo, si debes recordar la próxima cita con tu dentista el día 10 a las 9 de la mañana, puedes realizar una asociación entre los 10 dedos de la mano y la edad de tu hijo que tiene 9 años. ¡Inténtalo! Es un buen ejercicio.

– Organizar las actividades.

-Podemos retener mejor las actividades y todas las tareas que debemos realizar si las ordenamos y las organizamos. Por ejemplo, si usted debe ir al supermercado no sólo hará una lista de todo lo que debe comprar sino que también puede recurrir a la memoria visual y visualizar los estantes de la alacena en donde guarda cada producto para recordar cual está faltando. De la misma manera puede visualizar la heladera y así recordar de mejor manera que cosas debe comprar. Este es un buen recurso de utilización de la memoria visual.

– Cada vez que sufrimos un olvido y alguien nos dice:  “¡Qué mala memoria que tienes!” O incluso nosotros mismos nos decimos algo parecido cada vez que caemos en la cuenta de que nos hemos olvidado de algo, nos estamos haciendo un daño sin advertirlo. Es algo sumamente negativo que impacta en nuestro inconsciente y termina por convencernos de que efectivamente somos desmemoriados. Error.

Para solucionar esto vamos a tomar en cuenta tres cosas:

• La memoria es un músculo que debe desarrollarse con la ayuda de ejercicios mentales.

• Las preocupaciones y el estrés son los peores enemigos de la memoria.

• Para mejorar nuestra memoria debemos estar motivados, crear estímulos y eliminar las presiones.

Estos tres aspectos son fundamentales. Si nos presionamos, si nos presionan, o si vivimos apremiados por el tiempo y las obligaciones es prácticamente inevitable caer en olvidos frecuentes.

– Estimular el cerebro.

Como ya dijimos realizar actividades de agilidad mental crucigramas o ejercicios de memoria puede ser muy positivo, pero esto no es lo único que podemos hacer porque hay muchas actividades capaces de estimular la memoria y nuestra función cerebral en general: leer, escribir, tejer, aprender un idioma, escribir un diario íntimo. ¡Toda actividad intelectual es bienvenida!

– Y por último, tome en cuenta el descanso, las horas necesarias de sueño, estar al aire libre, salir con amigos, compartir con la familia y permitirse ser uno mismo.