Así Empieza La TIROIDES y Pocos Lo Saben… ¡ATENTOS!

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Los síntomas que te avisan de que tu tiroides está fallando

1.-Cansancio extremo.- El agotamiento excesivo y sin motivo aparente es la luz roja que debe avisarte de que, posiblemente, sufras hipotiroidismo.

A veces puede confundirse con agotamiento crónico o fibrobromialgia, pero ante la incertidumbre acude al médico y solicita una analítica para confirmar si los niveles de hormonas tiroideas son normales. Si están por debajo, el metabolismo muscular falla, y eso quiere decir que tus músculos no toman o no asimilan el alimento necesario de la sangre, por eso te notas cansada.

2.- Desinteres por todo.- En la fase inicial del hipotiroidismo el síntoma más habitual es el cansancio porque a tus músculos no les llega o no asimilan el alimento que necesitan…

Pero cuando la enfermedad avanza queda afectado también el sistema nervioso central, por eso puedes notarte desganada, apática y depresiva.
Y conforme avanza el trastorno adviertes que baja el rendimiento intelectual y la capacidad de aprendizaje.

3.- Irritabilidad.- Si en el hipotiroidismo el cansancio es la primera señal de alarma, en el hipertiroidismo es la sobreexcitación.

No suele provocar sospechas ya que te sientes muy activa. Pero los que te rodean advierten que estás más “sensible” de lo acostumbrado, que te afectan cosas que antes no te importaban, que al instante se te saltan las lágrimas o tienes ganas de llorar por nada

4.- Calambres y torpeza.- Es una consecuencia más de que tus músculos, al faltarles hormonas tiroideas, no rinden bien. Por eso estás más torpe

También sufres más contracturas musculares (afectan sobre todo a la zona cervical, pero pueden notarse en otros puntos de la columna), calambres y contracciones fibrilares (como si el músculo temblara por dentro) que no duelen pero son molestos.

5.- Envejecimiento.- El hipotiroidismo ralentiza el funcionamiento de todos los órganos y la piel no queda al margen.

La dermis está mal nutrida porque la sangre le llega con dificultad, con lo que la piel pierde frescura, es más gruesa, se descama…
También te notas más hinchada (eso también afecta a las piernas), con menos brillo en los ojos…
Además, tu rostro tiene un tono “pajizo”, como de mala cara, que es diferente a la palidez de la anemia.

6.- Pelo y Uñas mas debiles. Si hay problemas en la dermis, la raíz del pelo (que se encuentra en esta capa profunda de la piel) está mal irrigada.

Por eso en el período básico del hipotiroidismo puedes observar el cabello más áspero y quebradizo. En etapas más avanzadas el pelo se cae mucho, usualmente a mechones. También puedes observar que tus uñas crecen menos y se rompen con facilidad.

7.- Subir de peso sin motivo. “Me engorda hasta el aire” es una expresión típica de las personas que sufren hipotiroidismo.

En estos casos, el metabolismo va a cámara lenta y a las células les cuesta mucho trasformar las calorías en energía.
La sospecha debe ser aún mayor si ese aumento de peso se ha producido de forma muy rápida y sin motivo justificado.

8.- Adelgazar sin motivo. A muchas afectadas por hipertiroidismo esto podría alegrarles al principio, pero con el tiempo se percibe que algo no va bien.

El metabolismo va demasiado rápido y, como se consumen las mismas calorías pero no se tiene más apetito, la persona adelgaza.
A veces este síntoma suele ir acompañado de diarreas, lo que agrava la pérdida de peso.

9.- Estreñimiento. Si la tiroides trabaja a pocas revoluciones es normal que te cueste ir al baño.

Como ya hemos dicho, las hormonas que segrega esta glándula afectan al funcionamiento de muchos órganos, entre ellos el intestino.
Si este no tiene energía para realizar los llamados movimientos peristálticos (que provocan la bajada y posterior evacuación de las heces) es lógico que sufras estreñimiento.

10.- Palpitaciones. El primer especialista que acostumbra a visitar a una persona que sufre hipertiroidismo suele ser el cardiólogo.

La razón es que las palpitaciones y la taquicardia son, después de la pérdida de peso, los signos que más “asustan” de esta dolencia.
La persona nota (ya sea de forma inesperada o por cosas sin importancia) que el corazón late rápido y el pulso que oscila entre 70 y 80 pulsaciones por minuto, sube a 90, 100 y hasta 120 pulsaciones.

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